Acudir al psicólogo puede generar mucha angustia, temor, prejuicio ante lo desconocido. Por error a veces escuchamos frases como “necesitas un psicólogo porque estás mal”, haciendo un uso negativo del recurso de la atención psicológica.
El psicólogo ha estudiado sobre la conducta humana, los procesos mentales, el desarrollo y los factores biológicos, sociales y psicológicos del ser humano. No solo actúa ante la enfermedad mental, mucho de su trabajo e investigación se dedica a la prevención, en el campo educativo, laboral, orientación, crianza, desarrollo humano y psicosocial, hoy te explico cómo es el trabajo desde un psicólogo en asesoramiento y orientación.
En primer lugar el psicólogo como asesor, no se encarga de dar consejos sino que inicia un acompañamiento que facilita al cliente clarificar su realidad y desarrollar estrategias para la toma de control de diferentes situaciones, facilitando así su crecimiento personal y las diferentes opciones con las que puede contar para la toma de dichas decisiones, a través de una serie de sesiones en donde se plantearan una serie de objetivos al comienzo del trabajo.
Todos los seres humanos tenemos la capacidad de pensar y tomar acciones cuando aparecen diferentes circunstancias complejas en nuestro ciclo de vida, pero en oportunidades no sabremos cómo actuar, tendremos un nudo que no nos hará ver con claridad cómo salir de la situación compleja, si esta es tu situación, a través del asesoramiento psicológico se tratarán principalmente dichos problemas que tienen que ver con la vida actual, aunque se revisen algunos aspectos de tu historia personal.
Este trabajo te ayudará a tomar conciencia de las emociones que te resultan problemáticas, que son estimuladas por circunstancias que alteran tu presente, como por ejemplo alguna experiencias traumáticas, duelos, discapacidades, enfermedades que amenazan la vida, pérdida de empleo, migración, dificultades matrimoniales o relaciones rotas, crianza, estrés laboral, entre otras. Por supuesto se trabajará en función de que tomes las decisiones basados en tu propio sistema de valores, recursos personales y capacidad de autodeterminación.
Podemos entender entonces el asesoramiento psicológico como un proceso de ayuda técnica y profesional que se solicita ante una situación de incertidumbre, dificultad o crisis respecto a ciertas condiciones personales, familiares y sociales. El objetivo principal es aumentar la autonomía de cada persona respecto a su ambiente social, profesional y cultural, facilitando un conjunto de herramientas que permiten un adecuado afrontamiento de aquellas situaciones difíciles, a través de un análisis de cuáles son las necesidades y cuáles son los recursos personales y del entorno, potenciando así una mejor calidad de vida y bienestar personal.
Otro objetivo fundamental del asesoramiento psicológico es la de ayudar desde el conocimiento psicológico a personas que desean un mayor bienestar y/o que atraviesan algún tipo de conflicto/crisis, se puede recibir asesoramiento en cualquier etapa del ciclo vital (niñez, adolescencia, adultez, pareja, crianza) sin que sea necesario la existencia de patologías o trastornos mentales (cuyo tratamiento pertenece al dominio de la Psicología Clínica y la Psiquiatría).